Tres claves para lograr el grito perfecto





Hola, de nuevo.

¿Estás listo para sentarnos a la mesa (fugitivamente) y discutir qué es lo que hace que un relato o novela sea terrorífico?

Bueno, lo cierto es que no te había comentado, pero para titularme como licenciada en Creación literaria hice una antología de cuentos de horror que giran en torno a un solo villano.

He hecho un buen trabajo en este último año y, por lo mismo, quiero compartir contigo un par de claves que me dieron mis profesores, y que en su momento me ayudaron a comprender como es que podía asustar a los lectores sin caer en los típicos clichés del subgénero.

Y cortando el rollo sentimentalidad, vamos al punto.

¿Una silla así en una casa "normal"? Creepy
1. -Usa tus propios miedos

¿Te aterra estar solo en tu casa? ¿No toleras los insectos de ojos grandes con más de seis patas? ¿Tienes miedo de que algo salga a tu encuentro, cuando vas al baño por las noches?

Todas las personas temen a algo, y aunque no lo creas hay miedos en común que parecen azotar a varios. ¿No me crees? Ve a una primaria y pregunta que es lo que les da más miedo a los niños de entre 7 y 10 años. Vas a encontrarte con algunas respuestas parecidas. 

Usa ese factor a tu favor y pregúntate, ¿Qué es lo que me da más miedo en este mundo? Y en base a tu respuesta ve armando la historia que quieres hacer. Si hablas de algo que conoces y temes, es más fácil que la gente sienta empatía por tu miedo y que llegue a identificarse contigo. O en este caso, con el narrador de tu historia o con los personajes que se encuentran sufriendo el tormento de andar por tu relato.

2. - Delimita bien el público 

Recuerdas que era lo que te daba miedo cuando tenías 11 años, ¿Y a los 18? ¿Qué me dices de los 15?

Nuestros miedos suelen varían conforme vamos creciendo. Es parte de la maduración, y hay que tener en cuenta que los temores evolucionan en nuestras cabezas.

O que, ¿Todavía te da miedo que el “coco” salga de debajo de tu cama y te lleve? No, verdad; sin embargo, esa información es importante si quieres escribir algo dirigido a los niños. 

¿A qué punto quiero llegar?

Al hecho de que tienes que saber para quien va dirigido el cuento, novela guion de teatro o poema, que estás escribiendo. No puedes darle el mismo trato a un cuento, hecho con base en un monstruo que se esconde bajo las escaleras de una escuela y asusta niños, a una aparición del submundo que se introduce en las mentes de los adultos y los obliga a hacer cosas horribles a sus allegados.

Mucho cuidado con eso.

3. - ¿Sabes cómo es tu villano?

Ok, la mano me pone incomoda; pero solo un poco.
¿Conoces todo sobre el antagonista de tu historia? 

Algo que debes de tener bien en claro al momento de hacer un texto de horror es que, el malo es el alma de la fiesta. Tus protagonistas pueden ser muy agradables, graciosos, divertidos, y lo que quieras, pero recuerda que no estás escribiendo una historia de fantasía, distópico o no ficción. Es horror o terror, y por lo mismo necesitas que tu villano se luzca entre sus páginas.

¿Tiene un buen motivo para actuar como lo hace? ¿Cómo se ve cuando por fin sale a la luz? ¿Prefieres sugerir ciertos datos, manteniéndolos en un misterio parcial?

Aun y cuando desees eso último, tu deber es saber de la A a la Z sobre él o ella, ¿Por qué? Por qué así tú no vas a perderte mientras escribes su historia. Sabrás a donde va, así que podrás llevar a buen término tu labor y los lectores agradecerán que no los confundas con sus motivos.

¿Qué dices? ¿Estás listo para escribir un cuento de terror? Si todavía no estás seguro de que te da más miedo, te invitó a que le des una ojeada a la sección, en dos semanas.
Voy a darles un pequeño listado sobre fobias que podrías serte de utilidad.



Ahora sí, me despido. 

Recuerda que si te gusta la entrada, puedes darle like en redes sociales y compartirla o, si quieres platicar un poco, déjame un comentario en la caja de abajo.

Ahora sí. Es tiempo de levantar la sección. 

Club, pueden irse.

Jess Castz

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